Cómo hacer que las cosas pasen: una guía práctica para concretar las ideas

by | Dic 13, 2021 | productividad

Hacer que las cosas pasen no es una cuestión de magia, algo con lo que se nace, o un don exclusivo de un pequeño grupo de personas privilegiadas.

 

(Versión en video)

 

Es una característica y habilidad de las personas más atrevidas, influyentes y valientes. En muchos sentidos, es la habilidad fundamental que ha permitido a los emprendedores y profesionales más exitosos separarse de la mayoría, diferenciarse y vivir en sus propios términos.

Hacer que las cosas pasen no es una cuestión de talento o acceso a recursos, es un asunto de mentalidad, y como tal, se puede desarrollar.

Todo el mundo, sin importar su nivel y rango puede o no, hacer que las cosas que tiene a su cargo, las que imagina y las que necesita pasen o se queden en la etapa de idea.

 

¿Quién no ha sido testigo de situaciones, en las que alguien con muchos recursos, incluso me atrevo a decir todos o más recursos de los que necesita, no logra concretar sus ideas, da vueltas y vueltas pero sencillamente nunca pasa nada?, mientras que alguien en una posición con menos privilegios consigue organizar todo para que sus ideas o proyectos se concreten.

 

Esto es lo que diferencia a las personas que hacen que las cosas pasen.

 

La diferencia básicamente, entre las personas que hacen que los planes se concreten y las que no, es la capacidad de enfocarse en las prioridades, es decir, eliminar todo aquello que no es esencial para crear procesos de trabajo que favorezcan que las cosas sucedan.

 

Para dejarlo muy claro, para hacer que las cosas importantes para ti pasen, no se necesita todo el dinero del mundo, ser el director operativo de una gran compañía, o el emprendedor más creativo y talentoso. Lo que se necesita es una mentalidad que te ayude a desarrollar la metodología de trabajo que te permita:

 

  1. Enfocarte en lo prioritario y eliminar lo que estorba
  2. Diseñar el entorno adecuado para facilitar el trabajo
  3. Crear sistemas que impulsen las acciones en la dirección correcta
  4. Una colección de hábitos saludables
  5. Un equipo de trabajo fuera de lo normal

 

Ahora que ya sabes los elementos que se necesitan para crear un sistema de trabajo que te permita hacer que las cosas que imaginas, sueñas o necesitas pasen, vamos a ver cómo se consigue cada uno de esos elementos y por qué es importante que aprendas a desarrollarlos.

 

Cómo hacer que las cosas pasen: una guía práctica para concretar las ideas.

 

  • Enfocarte en lo prioritario y eliminar lo que estorba

 

Tu capacidad de enfoque es la base para hacer que las cosas que te interesan pasen o no. Si no puedes enfocarte, es imposible concretar cualquier idea, pero si logras hacerlo, prácticamente puedes conseguir lo que propongas.

Vivimos una época de abundancia en todos los sentidos, desde oportunidades hasta distracciones. Desafortunadamente lo único que no existe en exceso es tiempo, energía y atención. Al contrario, vivimos en una carencia constante de esos tres recursos.

Por eso para hacer que las cosas que te interesan pasen tienes que invertir de manera muy estratégica tu tiempo, energía y atención.

Es imposible perseguir todos los objetivos al mismo tiempo, además que no tienes por qué hacerlo. Elige bien, con mucha objetividad y pon toda tu atención en una sola meta. Concreta algo y entonces sí, puedes pasar a lo siguiente. De nada sirve trabajar en muchas cosas si ninguna se termina o se termina a medias.

 

  • Diseñar el entorno adecuado para facilitar el trabajo

 

El entorno en el que trabajas es una arma secreta que pocas personas aprovechan. El espacio, las personas y el ambiente en el que trabajas reduce o aumenta tu dependencia de la fuerza de voluntad que tienes. Un entorno adecuado facilita que los hábitos que necesitas para trabajar se activen de manera automática o minimicen su efecto productivo.

Parece hasta cosa de niños, pero más vale repetirlo.

Si quieres avanzar en el trabajo, más vale que elimines de tu espacio todo aquello que te puede distraer, por ejemplo: apaga las notificaciones de todas las aplicaciones en el teléfono y computadora, cierra todas las redes sociales y si es necesario, apaga el teléfono durante algún tiempo. Además, diseña un espacio de trabajo en el que te guste estar, que te motive y te recuerde por qué es importante conseguir lo que estás buscando.

Por último, por favor, elimina de tu ecosistema todas las opiniones o conductas tóxicas, trabaja al lado de personas que te inspiren, a las que les aprendas y las que te obliguen a crecer.

El entorno está formado por todo lo que te rodea, las personas, el equipo, al ambiente, la comida, los libros, todo, absolutamente todo. Toma tiempo para diseñar un espacio que refleje la dirección en la que quieres caminar.

 

  • Crear sistemas que impulsen las acciones en la dirección correcta

 

En cualquier organización, sin importar su tamaño, los sistemas de trabajo acomodan todas las piezas del rompecabezas al mismo tiempo que impulsan la colaboración y búsqueda de resultados. El objetivo principal de un sistema es mantener el trabajo ordenado, disminuir posibles contratiempos y mantener el enfoque en el proceso y el trabajo de todos los días, y no en el resultado final.

No importa si tu trabajo es mecánico, repetitivito o creativo. Establecer una metodología tiene muchos beneficios. Entre otros controlar los gastos, cómo se utiliza el tiempo y las responsabilidades de todos los involucrados.

El sistema de trabajo funciona como funciona una cadena, si lo que estás haciendo hoy no está bien hecho o no se ha terminado, no puedes pasar a lo que sigue, si no terminas todas las tareas, no puedes avanzar y nunca lograrás hacer que las cosas pasen. El método de trabajo te ayuda a revisar los detalles y terminar tareas de todos los tamaños una y otra vez. Es la fuerza para empujar tus acciones de manera organizada y eficiente en la dirección correcta.

 

 

  • Una colección de hábitos saludables

 

Lo he dicho antes y sigo pensando igual, prefiero tener una colección de hábitos saludables que un montón de talento que no puedo aprovechar.

Los hábitos son el elemento diferenciador entre alguien que hace algo bien de vez en cuando, y quien avanza por lo menos un poco todos los días. Hacer que las cosas pasen requiere de constancia, de sumar pequeños logros, y eso es imposible conseguirlo sin hábitos saludables.

Existe una lista infinita de hábitos que puedes desarrollar, pero sinceramente eso es muy personal. Tú tienes que identificar cuáles puedes eliminar y remplazar por algunos más sanos y productivos.

Por ahora yo solamente te voy a sugerir que si quieres que las cosas pasen, acostúmbrate a tomar acción de manera inmediata. Si algo se te ocurre, actúa de manera automática para comprometerte con eso y echar a andar tu método de trabajo.

Por ejemplo, si se te ocurre empezar un blog, compra el dominio de manera inmediata, no te esperes al fin de semana. Si quieres bajar de peso, no esperes al lunes para empezar la dieta, empieza hoy mismo, o si quieres ahorrar para hacer un viaje, corta en este momento cualquier gasto que no sea 100% indispensable.

El primer hábito que tienes que desarrollar si quieres hacer que las cosas pasen es tomar acción de manera inmediata.

 

  • Un equipo de trabajo fuera de lo normal

 

Es imposible hacer que las cosas pasen si quieres hacerlo solo.

Tener un equipo, una comunidad y un equipo de colaboradores es indispensable. Porque solo cuando trabajas con alguien más puedes disminuir tus debilidades, mejorar tu propuesta con la visión y opinión de alguien más, encontrar motivación cuando te haga falta y beneficiarte del talento de otros.

Hoy es más fácil que nunca trabajar con un buen equipo, haciéndolo de manera remota puedes contratar o colaborar con personas en otras partes, tener contacto con los mejores en tu especialidad y beneficiarte de todo eso.

El trabajo en equipo es el último elemento indispensable para hacer que las cosas pasen porque:

  • Compartes ideas y visiones diferentes para resolver problemas
  • Te alimentas del conocimiento de más profesionales
  • La retroalimentación alivia las debilidades de cualquier proyecto
  • El compromiso que se tiene con personas eleva el nivel de responsabilidad

Obviamente estas acciones no pasan nada más porque sí, el trabajo en equipo no funciona de manera automática cuando reúnes a un grupo de profesionales. Para obtener todos esos beneficios necesitas un equipo de profesionales fuera de serie, diferentes, auto motivados, competitivos, eficientes y ambiciosos.  Tu responsabilidad es encontrarlos.

 

Conclusión:

Vivimos una época muy especial, por supuesto que todas tienen algo que las hace diferentes, pero estos tiempos se caracterizan por la enorme cantidad de cambios que la tecnología ha empujado. No vamos a decir que todo el mundo tiene acceso a los recursos o herramientas para desarrollarse profesionalmente, pero si tu estás leyendo esto es porque sí lo tienes. Tienes absolutamente todo lo que necesitas para tomar el control absoluto de tu vida.

El problema es que hay muchísimas herramientas, recursos, información y oportunidades, pero hay una escases enorme de atención, enfoque, análisis y tiempo. El mundo camina muy rápido, muchas personas sienten la necesidad de moverse a la misma velocidad, y por eso muchos proyectos se quedan guardados en los cajones, porque antes de que se empiecen o concreten alguien ya se está moviendo en otra dirección. Aprender otra red social, una tendencia nueva, más herramientas, etc. Esto se ha convertido en un problema, porque cada día menos personas pueden concretar sus ideas y hacer que las cosas pasen a pesar de que existen las condiciones para hacerlo.

 

No caigas en esta trampa, concéntrate, enfoca tu atención y energía en un proyecto, desarrolla un sistema para llevarlo a cabo, comprométete y haz que las cosas pasen, repite lo mismo una y otra vez, te aseguro, no serás el más rápido para trabajar, pero vas a conseguir muchas más cosas que la mayoría.

 

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