Cómo hacer que las cosas pasen: una guía práctica para concretar las ideas
Hacer que las cosas pasen no es una cuestión de magia, algo con lo que se nace, o un don exclusivo de un pequeño grupo de personas privilegiadas.
Es una característica y habilidad de las personas más atrevidas, influyentes y valientes. En muchos sentidos, es la habilidad fundamental que ha permitido a los emprendedores y profesionales más exitosos separarse de la mayoría, diferenciarse y vivir en sus propios términos.
Porque hacer que las cosas pasen no es una cuestión de talento o acceso a recursos, es un asunto de mentalidad, y como tal, se puede desarrollar.
Todo el mundo, sin importar su nivel y rango puede o no, hacer que las cosas que tiene a su cargo, las que imagina y las que necesita pasen o se queden en la etapa de idea.
La trampa de los premios y likes en las redes sociales
De manera desproporcionada, definimos nuestro trabajo y el de los demás de acuerdo a las medallas que nos cuelgan. Queremos ser reconocidos y celebrados por nuestros semejantes y quienes fueron celebrados antes. Buscamos la validación externa, la palmada en la espalda, la medalla de oro. Esto se ha convertido en una carrera por más likes en redes sociales, amigos en Facebook o visualizaciones en YouTube. Buscamos elevar la cifras para elevar nuestra vanidad, sin importar si nos alejamos de nuestros objetivos.
No hagas caso de los consejos de productividad
Casi todos los libros de productividad plantean la misma estrategia: empieza el día temprano, organiza tus tareas de acuerdo a su importancia y divide el día en pequeños bloques de trabajo. En mi caso, la verdad es que soy más productivo cuando tengo días flexibles, trabajo en las cosas que me entusiasman y me enfoco únicamente en lo prioritario.
Para mí la productividad tiene más que ver con las cosas que no hago que con las que hago a medias. El secreto para ser un profesional productivo no está relacionado con nuestra capacidad de hacer tareas, sino con el enfoque y la toma de desiciones. La productividad es tan personal como cualquier otra actividad, lo que me funciona a mí difícilmente funcionará igual para ti y viceversa. Visiones, necesidades y capacidades diferentes nos obligan a diseñar procesos de trabajo personalizados.
Conviértete en un imán de oportunidades
Si me preguntas mi definición de éxito no tiene mucho que ver con el dinero, obviamente tiene un nivel de importancia, pero para mí el éxito tiene más que ver con mi autonomía, con mi libertad para manejar mi tiempo, decidir en qué proyectos trabajo, con qué personas o compañías me involucro y dónde invierto mis recursos.
Pero para que eso sea posible, es necesario tener muchas oportunidades, porque en los negocios, como en el mundo profesional, no todos los proyectos salen bien. De hecho, según la regla Pareto, apenas un 20% de las cosas alcanzan el nivel suficiente para ser consideradas exitosas. Así que para ser exitoso no solo hay que tener oportunidades, sino que hay que generar o atraer muchas.
Simplifica cualquier tarea en 3 pasos sencillos
Simplificar tus tareas es muy importante pero no es cosa fácil. Por un lado, necesitas mucho conocimiento sobre el asunto que quieres simplificar para identificar lo verdaderamente importante de lo que sale sobrando, y por el otro, tienes que conocer y dominar tus habilidades para planear qué puedes hacer y en cuánto tiempo.
Pon a trabajar tu músculo del pensamiento
Es uno de los mejores momentos en El Indomable Will Hunting, una de mis películas favoritas.
Will y sus amigos obreros entran a un bar en Harvard. Chuckie, el mejor parecido del grupo, se hace pasar por estudiante para coquetear con Skylar, una estudiante sentada en la barra. Clark, un verdadero estudiante de la prestigiada universidad, se siente desplazado e intenta desenmascarar a Chuckie y hacerlo ver como un tonto.
Pensar diferente no es un problema, es la mejor oportunidad
La mayoría de los negocios tratan a todo el mundo como las líneas aéreas tratan a los pasajeros en clase turista. Personas radicalmente diferentes atrapadas en un asiento estrecho con la misma bebida y botana, la flexibilidad no tiene cabida aquí. Sabemos qué haría más placentera la experiencia pero requiere pensar de manera creativa y hacer un mayor esfuerzo. Esta conducta se ha practicado por muchos años en muchas industrias.
La Gran Renuncia: por qué millones de trabajadores no quieren regresar a su trabajo
Tras un largo confinamiento y después de la sacudida inicial, los trabajadores lograron ajustaron su rutina y redescubrieron cosas que habían olvidado. Recordaron que lo más importante es la libertad para manejar su tiempo, vivir experiencias e invertir más horas de calidad en la familia.
10 reglas para ser productivo en una oficina híbrida
El esquema de trabajo híbrido le cambia la vida para bien a mucha gente, que podrán tener una vida más equilibrada en cuanto a sus tiempos personales, e incluso, se beneficiará su productividad al poder estar enfocados más tiempo en las mejores condiciones para cada quien. Pero también esto representa un reto considerable en lo que a la dinámica de equipos y flujo de trabajo se refiere.
Del miedo a la emoción: hacer algo por primera vez
Enfrentar desafíos y vivir experiencias nuevas pone al cerebro en estado de alerta, el instinto lo prepara para resolver problemas y casi de manera inmediata empieza a generar dopamina. Este químico es esencial para mantener un cerebro en perfectas condiciones, se ha demostrado que los principios de depresión se asocian a su baja generación y distribución. Su baja producción afecta directamente nuestro estado de animo, la motivación y la sensación de placer, además de disminuir el flujo de información a otras partes del cuerpo.
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Hola, soy Julio Muñiz
Soy un consultor y emprendedor creativo especializado en marketing, desarrollo de negocios, personal branding, medios digitales y la creación y distribución de contenido.
Trabajo con grandes compañías, start-ups y profesionales independientes para diseñar o actualizar sus productos y estrategias de marketing.

